Ashoka: hacia una educación para el siglo XXI

Ashoka es una organización sin ánimo de lucro que quiere contribuir a la creación de una sociedad en la que las personas puedan descubrir su potencial y lo utilicen para cambiar el mundo. Para ello ejecutan diferentes proyectos y, concretamente en materia de educación, llevan a cabo el proyecto “educación changemaker” a través del cual identifican en el mundo escuelas innovadoras e influyentes que estén preparadas para liderar la actual transformación educativa.

En sus propias palabras “una Escuela Changemaker es una escuela que está cambiando el mundo con su visión transformadora y contagiando a la comunidad con su modelo innovador y su energía (…) En España aspiramos a crear un equipo de escuelas que permita representar distintos contextos y zonas geográficas. Nos proponemos encontrar los ejemplos más inspiradores en cada región y dar crédito y visibilidad a aquellos centros educativos que ya, hoy o quizás desde hace tiempo, están siendo referencia en este cambio de paradigma.”

Ya forman parate de este equipo escuelas como el Institut de Sils (Girona), Escuela Sadako (Barcelona), CEIP Amara Berri (San Sebastián), CEIP Ramón y Cajal (Alpartir, Zaragoza), CEIP La Biznaga (Málaga), Escuela O Pelouro (Tui, Pontevedra), y el Centro de Formación Padre Piquer (Madrid). [Si haces click en cada una de las escuelas, verás porqué fueron elegidas Escuelas Changemaker y qué las hacen diferentes]

Los criterios para formar parte del equipo de Escuelas Changemaker son:

VISIÓN “EDUCACIÓN CHANGEMAKER”. Son escuelas que creen en una educación orientada a formar agentes de cambio. Trabajan competencias como la empatía, el trabajo en equipo, la creatividad o la asunción de responsabilidades orientada a la resolución de problemas. Son centros diversos y que celebran la diversidad. Se centran en la persona y en su relación con otras personas y el entorno, no solo en el contenido.

PROMUEVEN EL APRENDIZAJE ACTIVO. Los niños, niñas y jóvenes participan del día a día, toman decisiones y asumen responsabilidades. Utilizan pedagogías activas. La comunidad incluye habitualmente a las familias, personal del centro (no docente) o el propio barrio. Consideran como oportunidad de aprendizaje todo lo que rodea al centro, más allá de las clases propiamente.

INNOVACIÓN. Son centros “diferentes”, no dejan de hacerse preguntas y están atentos para mejorar su práctica constantemente. Comprenden que en un mundo en cambio constante, un proceso de transformación escolar se inicia pero nunca termina. A veces incluso se salen de la norma.

SON INFLUYENTES. Son centros reconocidos, seguramente ya forman parte de redes. Están comprometidos en la transformación educativa más allá de su propio centro. Suelen ser activos en Internet porque es una fórmula de difundir y llegar lejos. Sus resultados escolares o académicos están también contrastados.

SON UN EQUIPO. Hay un grupo de personas (normalmente no solo profesorado) preocupados por continuar esta visión y perseguir estos objetivos. Velan constantemente por ello.

ES UN CENTRO ABIERTO. Están deseando compartir su modelo y enriquecerse del de los demás. Están dispuestos a contagiar a la comunidad educativa y servir de “punta de lanza” para transformar la educación, cambiando la conversación y promoviendo un debate para mejorar el sector.

PROYECTO EDUCATIVO INTEGRAL. Esta forma de entender la escuela impregna todos los elementos del centro: espacios de aprendizaje, evaluación, relaciones profesionales, metodologías, relación con el entorno y la comunidad, aplicación del currículum, etc.

Si los cumplís, podéis autoproponeros (o proponer alguna otra escuela que los cumpla) para formar del proyecto aquí: Nomina una Escuela

Encontráis más información sobre el proyecto aquí: Escuelas Changemaker

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