Sistema “Amara Berri”

“… me resulta casi increíble la autonomía que se palpa a todas las edades. Cómo van y vienen a la prensa o al centro meteorológico de la escuela. Cómo están llevando el funcionamiento o el mantenimiento de la radio, de la televisión, de la mediateca sin tener delante ningún profesor ni profesora.” [Profesora visitante del Colegio ‘Amara Berri’]

Amara Berri” es el nombre de un Colegio Público de Educación Infantil y Primaria de Donostia-San Sebastián, que acoge a 1280 alumnos y alumnas. 19 centros escolares más han hecho suyo este sistema pedagógico.

“Patricia (alumna de primer ciclo de educación primaria), ‘lan asko egin duzu eta oso ongi!’… Le he dicho que… ‘ha trabajado mucho y muy bien’.

Está orgullosa de su trabajo, dice que ha escrito veinte páginas, pero que todavía no lo ha terminado. Cuando les veo con tanta afición, pienso que esto puede convertirse en un gran hobby o incluso en su medio de vida (…)

Carlos pregunta a la profesora cómo se escribe zuhaitza (árbol). Ella se agacha colocándose a su altura. Le agarra y mirándole afectuosamente, le dice: Carlos, creo que, tú solo, puedes descubrir cómo se escribe, sin que yo te lo diga. Inténtalo. (…) todo lo que el alumnado pueda hacer por sí mismo, no se lo demos hecho…

Xabier parece que ha terminado su cuento. Sí, ya tiene puestas las portadas. Nos lo enseña. ‘La bota viviente’. Tiene cinco páginas. La profesora se le acerca. Revisa el cuento, hablan, se sonríen y Xabier escribe una nota que coloca en el corcho. Anuncia que va a exponerlo al público y qué día. Lleva otra nota al buzón de la radio, para que lo anuncien en la emisión del día siguiente. Ésta es la salida social o el ‘para qué’ de este contexto [espacio, zona, o taller de aprendizaje]. Coge su cuento y se dirige a la zona de ensayo. Se ve que intenta vocalizar. Tiene que prepararlo bien para leerlo ante el público.

Itziar está sentada junto a Patricia. Su cuento ya está encuadernado. Le pregunto si va a ensayar y me dice que no, que ya lo expuso al público. Coge el listado de cuentos numerados. Escribe en él: nº 93, el título de su cuento y el nombre de la autora, es decir, su nombre. Coloca en su cuento el nº 93. Ya lo ha clasificado y lo deposita, en la balda del departamento, asignada para ese fin, para que forme parte de la biblioteca de cuentos inéditos. Su cuento, junto con los otros noventa y dos, estará a disposición de quien quiera leerlo. Seguidamente coge su ficha de autocontrol y anota en ella la actividad que acaba de realizar”. (Visita al Colegio ‘Amara Berri’, recogida en: Loli Anaut. Sobre el sistema Amara Berri).

Las tareas y actividades, que se despliegan en ‘Amara Berri’, respetan los ritmos personales de los estudiantes e incorporan un ingrediente apasionante, ciertamente ‘lúdico’, que colorea de emoción y de deseo de aprender el significado y sentido de lo que se hace. El marco escolar es considerado un contexto vital en el que cada alumno y alumna ‘vive’, ‘experimenta’, ‘siente’, ‘goza’, ‘se relaciona’… y porque ‘vive’, aprende.

“…la escuela ‘no educa para la sociedad ni para el día de mañana’. Yo revindico que la escuela en sí misma es sociedad y que el alumnado de cualquier edad tiene vida plena.” [Loli Anaut, iniciadora y referente del sistema ‘Amara Berri’, Sobre el sistema Amara Berri ]

Las experiencias de aprendizaje contienen vida, significado propio… y posibilitan diferentes grados de profundización. Maribi Gorosmendi (Jefa de estudios de ‘Amara Berri’) manifiesta…

“Por ejemplo, para trabajar los contenidos curriculares del área de matemáticas del primer ciclo, hemos diseñado un aula donde representamos un barrio. En el barrio hay diferentes zonas: casa, taller de costura, despacho y tienda. En este contexto se genera un juego de compraventa absolutamente motivador para el alumnado, que aprende de manera contextualizada y significativa.”

En ‘Amara Berri’ se programa adoptando como ejes curriculares ‘contextos sociales’ de significado, siendo ésta una de sus características metodológicas. Actividades vitales, donde los contenidos de las materias académicas se interrelacionan, como…’el barrio’, ‘la fábrica de galletas’, ‘el taller de diseño’, ‘la mediateca’, ‘el reportaje’, etc.

De esta manera se aborda el aprendizaje de todas y cada una de las competencias curriculares. Trabajar la competencia de ‘comunicación lingüística’, significa desplegar actividades en las diferentes dimensiones del lenguaje. Por ejemplo, a través del contexto “Charlas”, se aborda, entre otros componentes, la comprensión de textos expositivos.

Cada estudiante decide la temática en la que quiere profundizar, busca en la biblioteca textos para conseguir la información necesaria y pertinente y, tras su lectura y análisis, selecciona las ideas fundamentales que expone y defiende oralmente ante sus compañeros y compañeras.

Este tipo de actividades, como el resto, son objeto de desarrollo pautado, elaborado y consensuado en el colegio; un “método de trabajo” -comenta Maribi Gorosmendi― que guía al estudiante en su realización.

“Por lo que he observado, el nivel de los aprendizajes me parece muy alto. Soy profesora de lengua y me ha llamado considerablemente la atención, lo bien que redactan y con qué creatividad. Además es algo generalizado. He visto que trabajan todo tipo de textos desde las primeras edades y se ve que les gusta lo que hacen.” (Observaciones de una profesora visitante del colegio ‘Amara Berri’, en Loli Anaut. Sobre el sistema Amara Berri)

En función de las habilidades previas y de las competencias a trabajar en cada aprendizaje, el estudiante elabora una presentación más o menos compleja. Una producción que permite, sin olvidar las habilidades y aprendizajes básicos, actuar de acuerdo a diferentes ritmos.

“Cada cual, alumnado y profesora, coge una silla de las que están en las zonas o contextos. Se van sentando en semicírculo en el centro del departamento. En frente, en una mesa alta, se sienta, la conferenciante, con el micro en su mano. Se hace un silencio total y Argiñe comienza: El lobo de las tres cabezas.

Tras leer la primera página, enseña la síntesis gráfica que le acompaña. Así, página a página. Se atiende con interés. Es un escrito más bien corto (…) y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

La conferenciante, en este caso contacuentos, abre el turno de palabra para que el público realice la crítica:

‘Es un cuento original porque nunca hemos visto un lobo de tres cabezas y me ha gustado mucho porque da un poco de miedo”, comenta Arturo. “Aunque es corto, creo que lo has ensayado mucho porque hacías muy bien las voces de los personajes”, añade Izas. “Me han gustado mucho los dibujos y los colores, pero el perro pequeño no sé dónde estaba, no se le veía”, puntualiza Mikel.

Argiñe le enseña de nuevo la escena del cuento y localiza al perro.

Mikel lo mira con insistencia y dice: “Argiñe ‘¡las cagadas del perro no pueden tener el mismo tamaño que el perro!’.

Argiñe: ‘tendría que haber hecho el perro un poco mayor, pero tiene distinto color que las cacas’. Cierra el cuento.

Olga puntualiza: ‘Me ha gustado el planteamiento y el desenlace, pero casi no tenía nudo, podrías haberlo hecho más largo”.

“Olga te ha dicho que el nudo le ha parecido corto y que podías haberlo hecho más largo, es decir, que podías desarrollarlo más, pero yo creo que el nudo de este cuento lo has desarrollado más que el anterior”, interviene la profesora.

‘De la mesa para arriba parecía que estabas muy tranquila y lo has hecho muy bien, pero de la mesa para abajo estabas muy nerviosa”, comenta Aitor. “No te entiendo ¿puedes decírmelo otra vez?’, le responde Argiñe. “Mira, yo te miraba la cabeza, la cara, las manos y hacías las voces muy bonitas y hablabas despacio y me parecía que estabas muy tranquila. Luego te he mirado los pies y estabas muy nerviosa porque todo el rato los movías”, puntualiza Aitor. “No me he dado cuenta y como no me llegan al suelo…’, le responde Argine.

Interviene la profesora: ‘Aitor, a ver si he entendido bien. Tú le has dicho a Argiñe que por arriba, a ti te parecía que estaba tranquila, porque con toda la seguridad no lo sabías. ¿Es así? ¿Lo he entendido bien?’. ‘Sí’, responde Aitor. ‘Pero luego le has dicho que estaba nerviosa porque movía los pies. ¿Estás seguro de que estaba nerviosa?”, le inquiere la profesora. ‘Igual no, porque como los pies no le tocaban el suelo…”, responde Aitor. “Ahora, ¿le dirías que estaba nerviosa?’, le pregunta la profesora. ‘No. Le diría que me parecía que estaba nerviosa, porque los nervios parecen, pero no se ven’ responde Aitor.

Tuvimos que contener la risa.

Termina la crítica. Fuertes aplausos y Argiñe hace la crítica al público. Les da las gracias porque le han escuchado muy bien. Está contenta porque les ha gustado el cuento y porque la crítica que le han hecho ha sido con cariño y no para hacerle sufrir y termina diciendo: ‘para la próxima vez quiero desarrollar más el nudo. Y pondré los pies en el palo de la silla para no parecer nerviosa pero, sí que estaba algo nerviosa.’

La profesora le hace ver lo que ha avanzado y le dice: ‘ya sé que estás contenta de la valoración que hemos hecho de tu trabajo, y yo estoy deseando verte la próxima vez, cuando desarrolles más el nudo y coloques los pies, tú decías en el palo de la silla, es decir, en el travesaño de la silla’ “. (Loli Anaut. Sobre el sistema Amara Berri)

Todas las actividades tienen un propósito, un ‘para qué’ y, en muchas ocasiones, con el fin de ahondar en el ‘sentido’ de sus producciones, tienen una proyección al exterior, bien sea con exposiciones ante el grupo de iguales, o mediante la utilización de los medios de comunicación escolar.

“… nada más entrar han acudido a esa otra mesa accesoria, que tiene cada zona. En ella hay tres carpetas, una de cada color para que los tres grupos del sector [agrupaciones de estudiantes por ámbitos curriculares] o que pasan por aquí, la reconozcan. La de este grupo es blanca. En ella guardan los trabajos que dejaron sin acabar, en este caso algunas cartas. Cogen el material fungible que necesitan y sin acudir a la profesora ya están trabajando.

Vamos a observarles. Lune y Asier, (…) están cursando segundo nivel de Educación Primaria. El resto del alumnado (cinco) el nivel sería de primero. Ane es una niña sorda, por eso, en algunos momentos como en éste, tiene una especialista junto a ella, que le va ayudando en su proceso. Esta profesora, colabora con la profesora del grupo y, si es preciso, echa una mano a quien lo necesite, en el contexto donde está, para normalizar más su función.

‘Zuen eskutitzak irakurri ditzakegu?…’ Para quienes no lo entendéis: les he pedido permiso para poder leer sus cartas. Asier la tapa con la mano. Tendrá algún secreto y habrá que respetarlo. El resto nos las ofrecen con gusto.

Koldo parece que ya la está firmando. Se levanta y sigue con el dedo los pasos del método de trabajo que, como siempre y en cada contexto, está colgado en la pared y muy a su alcance. Hay un método en castellano y otro en euskara. Este último es el que está siguiendo Koldo, por tratarse de su primera lengua. Se detiene en uno de los pasos y va a por un sobre. En él escribe la dirección y el remite. Mete la carta y lo lleva fuera de la clase al buzón de correos. En esta misma zona hay seis buzones con el nombre de cada departamento o tutoría del ciclo, una gorra y una cartera o bolsa. Rotativamente, un alumno o alumna recoge la correspondencia, la clasifica en los seis buzones, se pone la gorra, que le inviste, públicamente, en su función y realiza el reparto. Hay correspondencia que va más allá de la escuela. Este juego es lo que llamamos el ‘para qué’ de ese contexto, es decir, su salida social.

Koldo habla con la profesora. Seguramente cambiará de contexto. Efectivamente, deja el material fungible en su sitio y tatareando va hacia la zona/contexto de charlas.” (Loli Anaut. Sobre el sistema Amara Berri)

La prensa, la radio, la televisión y el txikiweb son recursos que gestionan los estudiantes y que permiten continuar con esa transcendencia, esa utilidad necesaria para todo aprendizaje. A través de la publicación de sus trabajos, los estudiantes además de facilitar un servicio a la comunidad escolar, difusión, compartir, trabajar desde lo ‘común’… profundizan y se hacen competentes, mediante la acción, en el uso y conocimiento de las Tecnologías de la Información y Comunicación.

“Nos dirigimos al estudio de Televisión. Los cámaras están grabando una entrevista preparada en un departamento de primeras lenguas, sobre el urbanismo de la ciudad. En este momento utilizan la cámara del plató. Esta mañana les hemos visto en los departamentos de Plástica, con la cámara autónoma, tras un reportaje. Mañana utilizarán las tomas, para hacer la edición.

La persona entrevistada es el padre de dos alumnos del Centro que participó en la elaboración del Plan General (Urbano) de San Sebastián. Va respondiendo amablemente a las preguntas, adaptando el lenguaje a su edad, mientras despliega unos papeles, presentando material gráfico sobre el tema.

A la derecha del estudio se encuentra el equipo que hoy realiza la edición de las tomas grabadas el día anterior. En este momento están escribiendo los títulos de crédito.

En la puerta de entrada al estudio, observamos el vaho que desprende alguna que otra nariz pegada al borde de la cristalera. Suponemos que intentan ver cuándo les llega su turno. Leemos en el corcho la programación del día y detrás de la entrevista viene: Zergaitikiñak (Iñaqui, entrevistador)”. (Observaciones de una profesora visitante del colegio ‘Amara Berri’, en Loli Anaut. Sobre el sistema Amara Berri)

(SEGUNDA PARTE)

El alumnado piensa, siente, se relaciona en colectividad; se compromete en tareas de transcendía social, de servicio, de ayuda a la comunidad escolar y más allá. El aprendizaje, además de un proceso de reflexión personal, se contempla como un proceso que se adquiere ‘en compañía’, en complementariedad, en diálogo con el resto de compañeros y compañeras, con el profesorado y con las familias. Recorrimos distintos departamentos y servicios, aunque tuvimos la sensación de que nos sabía a poco, por eso continuamos el relato, como si nos resistiéramos a despedirnos de lo que allí sucede…

“Entramos en un departamento [una de las aulas de tercer ciclo de educación primaria] en el que predomina la matemática. Su nombre es ‘Buru Belarri.’ Diríamos ‘Con manos, pies y cabeza’.
Saludamos, como siempre, casi con el gesto, para no interrumpir el clima general..
Pasamos rápidamente por un contexto [una de las zonas, entornos estables… de aprendizaje real, físico, situado, de vida… presentes en todos los departamentos], Nudos y eslabones, donde utilizan juegos de mesa, que desarrollan destrezas matemáticas: múltiplos y divisores, estrategias de cálculo, medidas, etc.

Vamos a pararnos en éste [otro]. Se llama Diseño, como dice su nombre, aquí utilizan la geometría para hacer un diseño artístico o funcional y necesitan conocer conceptos y procedimientos que les ayuden. Dibujan y desentrañan figuras. Analizan los elementos. Investigan sobre superficies y volúmenes, manipulando, representando, hasta llegar a la fase de abstracción..

Mediante la manipulación y la experimentación, se van interiorizando diferentes conceptos unidos a los bloques de medidas (longitud, masa, capacidad, moneda) y numeración (descomposición del número, seriaciones, ordenaciones, operaciones básicas…
― No os lo perdáis. Ese es Gabi… Amaia está sentada y él midiéndole la pierna. Parece que ha terminado. Amaia cambia de sitio y él anota los datos en una hoja.
El grupo [profesorado visitante] se dirige a Gabi… ‘Gabi, ¿puedes explicarnos tu trabajo?’…
― ‘Estoy diseñando una silla ergonómica para Amaia. Ya le he tomado las medidas de la rodilla, bueno, de la parte de atrás hasta el final del culo, bueno, de la nalga y de detrás de la rodilla hasta la planta del pie. Y le he medido la anchura y la largura de la espalda y no le puede sobrar ni faltar nada porque la silla es para ella. Ahora tengo que dibujar aquí, dos líneas paralelas. Ésta, perpendicular a esta otra y tengo que ver cuánto mide este ángulo. A ver si me sale.’
― ‘Claro que te saldrá. Es muy interesante el trabajo que estás haciendo’, le anima el grupo [profesorado visitante].
Amaia, sin decirle nada, se dispone a explicarnos su trabajo: ‘He tomado todas las medidas de la habitación de mi casa y ahora estoy dibujándola aquí. Quiero hacer un diseño divertido con varios colores. Cuando lo acabe, tengo que hacer el presupuesto. Quiero que me quede bonito y que no sea caro porque así, igual mi madre me deja que cambie mi habitación, pero de verdad. Es que la tengo muy estropeada de pegar posters’.
– ‘Pues a ver si lo consigues’, le dice el grupo, y se dirige a Aizpea: ‘Aizpea, ¿y tú?’
― ‘Yo tengo que diseñar una escalera de esta medida. Estoy calculando cuantos peldaños se necesitan y de qué medida. Cuando lo sepa calcularé la madera vertical y el grosor de la horizontal y muchas más cosas…’, responde.
– ‘Nos encantaría verla’, afirma el grupo antes de despedirse.
― La profesora que nos había saludado de lejos, porque estaba centrando a un alumno, se nos acerca. Le preguntamos por el contexto siguiente, ya que nos extraña ver que en él emplean el libro de texto…’
― ‘Mirad – nos dice- hasta llegar a este ciclo, jamás han utilizado libro de texto como elemento base del contexto. Aquí lo usamos. Se señalan una serie de temas que tienen que desentrañar sin explicación previa del profesorado. Pensamos que si son capaces de hacerlo, y son capaces, ésta es una forma de validar nuestro trabajo anterior. Hay otras razones. El libro de texto, como dice su nombre, es un texto más, diferente a otros que utilizan habitualmente y tiene una estructura propia y es bueno que la conozcan’ -un alumno requiere su atención- ‘Perdonad’ -se disculpa y nos deja para atender al alumno.
Se llama Igor. Está trabajando en un contexto (Problemas) donde crean y resuelven problemas de ingenio, de lógica, de aritmética, de geometría. Está pidiendo el visto bueno de la profesora a una página que ha preparado para que se la publiquen en la Prensa, en la sección de pasatiempos. Nos despedimos.” (Loli Anaut(*), Sobre el sistema Amara Berri,125-126).

En el Colegio Público “Amara Berri”, cada docente es especialista en un ámbito curricular y trabaja simultáneamente con alumnado de distintas edades y niveles, lo que hace absolutamente necesario el trabajo en equipo y una estrecha coordinación en tareas de planificación, desarrollo y evaluación curricular. Sin esta actitud, sin este comportamiento institucional planificado y desplegado con rigor sería inviable alcanzar la coherencia de cualquier sistema y en nuestro caso el de “Amara Berri”.

“A través de la Historia es el nombre de este otro contexto. Lo preside un gran friso. Debajo hay fotografías y reproducciones de todo tipo.
En este contexto se pretende que diferencien, con conceptos generales, las grandes épocas de la historia.
Diferencian, también, lo que ha ocurrido, lo que se ha construido, o cómo se ha vivido en nuestra ciudad a lo largo de las últimas generaciones. Para ello utilizan información escrita. Recaban información oral. Emplean vídeos, que existen sobre San Sebastián en los años 30, en la Guerra Civil, en los años 60. Contrastan datos, imágenes…
Luego viene una segunda parte, y hubiese sido mejor que os lo explicara el alumnado de este grupo. ‘No va a poder ser’ -nos dice el profesor, porque hoy han tenido una visita un poco especial, de la que os hablaré más tarde, y han bajado a despedirle.
Mirad, en esta fase comienzan estudiando su propia historia y su espacio. Cuentan su vida, la acompañan de fotografías u otros materiales gráficos. Buscan, lo que pueden, de su árbol genealógico y caminan hacia atrás.
Comienzan con la historia de sus padres. Continúan con la de sus abuelos o bisabuelos cuando tenían su edad. Lo que vivieron y su espacio, o lo que conocen de generaciones anteriores, porque a ellos o a ellas se lo contaron. Indagan a través de información oral, escrita o gráfica. Hacen entrevistas y siempre van comparando las historias y situándolas en el friso, en el tiempo. Es todo un descubrimiento situar la radio, la TV, el coche, el teléfono… en su época, cuando aparecieron. Creen que han existido siempre.
– ‘Os decía que hoy ha venido una visita. No sé si la habréis visto. Una señora mayor, en tacataca.’
-‘Sí, la hemos visto, a primera hora, en la entrada’, responde el grupo [profesorado visitante].
El profesor les explica:
– ‘El primer grupo ha bajado a recibirle y el de ahora, a decirle adiós. Y es que en este contexto tenemos una fuente de información viva, extraordinaria. Vienen muchos ancianos de una institución de Donostia. Vienen o los traen, como hoy a María. Es una experiencia magnífica. Llegan felices a contar su historia y a responder a lo que haga falta. El alumnado les graba. Descubren que es una valiosa y, a veces, divertida fuente de información. Le sacan una fotografía y todo quedará reflejado en el dossier. Estas personas que vienen y quieren volver, son para el alumnado como un mundo de magia. Vivian, se divertían, pero sin pizzas sin bollycaos, sin polideportivos, sin televisión. Presentan un mundo inagotable de recuerdos. Estas personas ancianas, vienen deseosas porque se sienten útiles y es que verdaderamente lo son. Cuando se despiden les entregan la fotografía que quedará en el dossier y se marchan radiantes y con ganas de volver. Se crea una bonita complicidad’ “. (Loli Anaut(*), Sobre el sistema Amara Berri,123-124)

En “Amara Berri”, al trabajar en grupos heterogéneos y edades diferentes, los estudiantes se acostumbran a aprender y a desplegar estrategias de colaboración, convivencia y trabajo en la diversidad. Asumen diferentes roles, cooperan, se respetan, valoran y sienten… “viven” la diferencia como una cualidad y no como un factor discriminante.

Las aulas o departamentos (como se les denomina en el Sistema ‘Amara Berri’) son espacios de aprendizaje especializados, como ya hemos apuntado, por contenidos curriculares, cercanos a las definiciones de las áreas curriculares, aunque entendiendo que todas las áreas están entrelazadas y presentes en cada proyecto y en cada tarea de aprendizaje que se plantean.

“Para que funcionen los departamentos, se necesitan los Servicios. La mayoría los conocéis: Mediateca, Radio, Prensa, Televisión. No conocéis el Servicio de Material. Semanalmente, controla y entrega el material fungible tanto al alumnado como al profesorado. Una o un representante por departamento canaliza los pedidos, el día y a la hora establecida. El Servicio de Higiene y Medio Ambiente se preocupa por concienciar a sus compañeras y compañeros del estado del edificio y del clima del Centro. A este servicio pertenece alumnado de todas las edades…”

Los medios de comunicación en la escuela. Televisión, Radio, Prensa, Internet… Las tecnologías al servicio del aprendizaje, de la vida. Una televisión abierta a la escuela en todo momento, que graba los teatros, experimentos y actividades del día a día, los edita y los cuelga en internet para que se puedan ver en casa.
“… el Servicio de material observó que se gastaba demasiado papel. Lo llevaba a la reunión del servicio, incluso a la Asamblea, pero nadie se lo creía, no había conciencia de ello. La representante de ese servicio, era una alumna que, durante una larga temporada, y en solitario, recogía cada tarde el papel de todas las papeleras. Hizo un estudio donde se reflejaba el despilfarro y lo presentó a todos los sectores. No podían creer que gastasen tanto. Eso desencadenó que el Servicio de Medio Ambiente, con la ayuda del profesor de referencia en el Servicio, aprovechara para hacer un cálculo de los árboles que habría que talar para abastecer de papel a la escuela, si continuaba ese gasto. Presentó a todo el Centro, el estudio realizado. Les impresionaron los datos. De ahí vino la idea de reciclar. Se reciclaba y se consiguió una gran concienciación. Lo recuerdo muy bien, aunque de esto hace mucho tiempo. Pero no quedó allí. Dijeron: no basta con reciclar, hay que reforestar. Para ello, el ayuntamiento nos dejó la ladera de un monte. Siempre recuerdo a la chiquillería del primer ciclo con qué ilusión llevaban a sus familias, los fines de semana a visitar sus árboles.” (Loli Anaut(*), Sobre el sistema Amara Berri,134]

La visión institucional del profesorado de esta escuela y la práctica profesional que se deriva consiguen crear… ir definiendo, día a día, un sistema de enseñanza que concibe al centro como una realidad global. De ahí su denominación de “Sistema Amara Berri”.

“Si esa alumna va, por ejemplo, al recreo y sus compañeras o compañeros no le dejan jugar, se siente mal. Si cuando llega a la clase, yo, que soy la profesora, le digo: ‘No le des importancia, eso no es nada, ponte a trabajar’, aunque se lo diga con todo el cariño, habré hecho una intervención, pero será una intervención superficial, porque no es cierto que no ocurre nada. Otra forma de intervenir, a mi entender más adecuada, sería decirle:
-‘Mira, las personas, aunque seamos mayores, cuando nos hacen eso que a ti te ha hecho sufrir, nos sentimos muy mal. Se nos pone, como a ti, una bola por dentro y nos llenamos de dolor. Mira, con esa bola dentro, no podemos trabajar, tú tampoco. Primero, hay que quitarse la bola. Y ¿sabes cómo se quita la bola? Tienes que hablar con esas personas, no para reñir, ni para enfadarte porque eso no arregla nada. Vete con la verdad. Diles que necesitas hablar, yo te ayudaré, porque merece la pena que, incluso, interrumpan su trabajo. Diles que te duele el alma. Que tienes ganas de llorar. Que sientes una bola allí dentro que no te deja trabajar. Seguramente no querían hacerte ese daño. Diles que se pongan en tu lugar…”. (Loli Anaut(*), Sobre el sistema Amara Berri, 172]

Desde esta concepción los elementos estructurales, funcionales y de relación, que definen cada escenario escolar, interactúan de manera compleja y van conformando una realidad con sentido. Cualquier cambio en alguno de los elementos se entiende que afectará a la totalidad y tendrá una evidente influencia en el modo que el centro en su conjunto se va forjando.

“A mí, aunque ya conocía la Escuela, cada vez que la veo me impacta la organización general, porque es un centro de una dimensión considerable y sin embargo funciona. Es como si todo tuviese una armonía. Se ve un trabajo coordinado.” (Comentario de una profesora que visita el Colegio ‘Amara Berri’)

No se formulan, ni debaten, por tanto, proyectos ‘parciales’, fragmentados… de mejora e innovación, referidos a un sólo componente organizativos, curricular, relacional… Cualquier iniciativa de cambio tiene el propósito de mejorar toda la institución, considerada en un determinado entorno territorial, de ideas, social… abierta a nuevos contextos y con la vocación de construir ‘espacios de reflexión, experimentación e innovación pedagógica’ configurando, alimentando y ‘empoderando’ la red de centros ‘Amara Berri’.

“La investigación, la experimentación y la innovación han sido y son una característica del Sistema ‘Amara Berri’. Asegurar la coherencia entre la intencionalidad (PEC), la plasmación práctica (PCC) y las estructuras organizativas y de formación del centro, es una de nuestras prioridades.” (Sistema ‘Amara Berri’. Presentación, en página web del Colegio)

El eje de este sistema es el desarrollo armónico y global de todos y cada uno de los estudiantes, tanto en los aspectos curriculares como en los sociales y emocionales que ciertamente ‘entran en juego’ en cualquier proceso de aprendizaje. En “Amara Berri”, manifiesta Maribi Gorosmendi, jefa de estudios del Colegio:

“No podemos desligar lo que se aprende, del cómo y con quién se aprende. De ahí, que los programas escolares están estrechamente relacionados con las necesidades e intereses del alumnado.”

El Sistema ‘Amara Berri’, es un proyecto global y una red de centros con experiencia e inquietudes, años de trabajo colaborativo, metódico y sistemático en la búsqueda permanente de la mejora de la educación y, según ellos mismos declaran, “Necesitamos seguir mejorando”.

En ‘Amara Berri’, el profesorado entiende la tarea como una responsabilidad social, que se define en un desempeño profesional riguroso y de dedicación al centro, los estudiantes y las familias. Ha descubierto y ejerce la coherencia entre teoría, investigación, reflexión y práctica docente, en una organización que se considera un sistema, en base a un trabajo planificado, seguido y evaluado.

La actividad docente y de aprendizaje, componen en ‘Amara Berri’ una experiencia social plenamente humana, ‘en cuerpo y alma’, de crecimiento personal y colectivo.

Fuente:
Podéis leer el artículo original aquí: Sistema Amara Berri – Parte I
Y la segunda parte del artículo aquí: Sistema Amara Berri – Parte II 

Esta es su web: Amara Berri Sistema y este el libro de Loli Arnaut “Sobre el Sistema Amara Berri” que contiene las bases del proyecto educativo.

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