Jean Liedloff ~ El Concepto del Continuum

17_zps5f898b93Jean Liedloff me parece una mujer extraordinaria. Hacia mediados del siglo pasado estuvo varios años viviendo con los indigenas Yekuana de la selva Venezolana y escribió su libro El Concepto del Continuum en el que documentó su modo de vivir, en particular su estilo de educación de los niños. Aquí podéis ver algunas fotos suyas: Fotos de Jean Liedloff y los Yekuana Preciosas 🙂

Según Jean, el concepto del continuum se refiere a la idea de que, para alcanzar un óptimo desarrollo físico, mental y emocional, los seres humanos —especialmente los bebés— necesitamos vivir las experiencias adaptativas que han sido básicas para nuestra especie a lo largo del proceso de nuestra evolución. Para un bebé, estas experiencias necesarias son: Continue reading

Tus Creencias

6449125-abstract-3d-illustration-of-brick-wall-breaking-Stock-Illustration-wall-break-holeImagínate a una persona gordísima y grasienta. En algo así puede llegar a convertirse tu mente: en algo tan gordo y grasiento, tan pesado y lento, que sea incapaz de pensar, de observar, de explorar, de descubrir… Mira a tu alrededor y verás cómo la mayoría de las mentes están así: torpes, dormidas, protegidas por “capas de grasa”, deseando no ser molestadas ni sacudidas de su modorra. ¿Qué son esas “capas de grasa”? Son tus creencias, las conclusiones a que has llegado acerca de personas y cosas, tus hábitos y tus apegos. Tus años de formación deberían haberte servido para eliminar esas “capas” y liberar tu mente. En cambio, tu sociedad y tu cultura, que han recubierto tu mente con dichas adiposidades, te han enseñado a no verlas siquiera, a refugiarte en el sueño y a dejar que otras personas -los expertos: los dirigentes políticos, culturales y religiosos- piensen por ti. De ese modo, han conseguido abrumarte con el peso de una autoridad y una tradición intangibles e incontestables.

Veamos esas “capas” una por una. La primera Continue reading

La Felicidad

happiness-1Echa un vistazo al mundo y observa la infelicidad que hay en torno a ti y dentro de ti mismo. ¿Acaso sabes cuál es la causa de tal infelicidad? Probablemente digas que la causa es la soledad, o la opresión, o la guerra, o el odio, o el ateísmo… Y estarás equivocado. La infelicidad tiene una sola causa: las falsas creencias que albergas en tu mente; creencias tan difundidas, tan comúnmente profesadas, que ni siquiera se te ocurre la posibilidad de ponerlas en duda. Debido a tales creencias ves el mundo y te ves a ti mismo de una manera deformada. Estás tan profundamente “programado” y padeces tan intensamente la presión de la sociedad que te ves literalmente obligado a percibir el mundo de esa manera deformada. Y no hay solución, porque ni si quiera sospechas que tu percepción está deformada, que piensas de manera equivocada, que tus creencias son falsas.

Mira en derredor tuvo y trata de encontrar a una sola persona que sea auténticamente feliz: sin temores de ningún tipo, libre de toda clase de inseguridades, ansiedades, tensiones, preocupaciones… Será un milagro si logras encontrar a una persona así entre cien mil. Ello debería hacerte sospechar de la “programación” y las creencias que tanto tú como esas personas tenéis en común. Pero resulta que también has sido “programado” para no abrigar sospechas ni dudas y para limitarte a confiar en lo que tu tradición, tu cultura, tu sociedad y tu religión te dicen que des por sentado. Y si no eres feliz, ya has sido adiestrado para culparte a ti de ello, no a tu “programación” ni a tus ideas y creencias culturalmente heredadas. Pero lo que empeora aún más las cosas es el hecho de que la mayoría de las personas han sufrido tal lavado de cerebro que ni siquiera se dan cuenta de lo infelices que son: como el hombre que sueña y no tiene ni idea de que está soñando.

¿Cuáles son esas falsas creencias que te apartan de la felicidad? Veamos algunas Continue reading

Reevo

logoCuando vi la película La Educación Prohibida, y toda la acción colectiva que se había movilizado con y tras ella, me emocioné 🙂 Me pareció un proyecto realmente fascinante: tantas personas unidas con el fin de informar al mundo sobre la posibilidad real de una educación más respetuosa y acorde con el desarrollo interno del ser humano…maravilloso. Hoy miraba la nueva web de Reevo y me apeteció compartirla para contribuir en su difusión. Se trata de “un proyecto para aprender, compartir y accionar colectivamente en una comunidad global de educación alternativa“. Este proyecto surgió tras la película y en palabras de sus propios creadores “en cierta forma es una continuación de la misma: nace como respuesta a las necesidades detectadas por el equipo de “La Educación Prohibida” en la realización del documental. El equipo iniciador de Reevo es el mismo que dió origen a la película, sin embargo, es una propuesta abierta y en constante desarrollo. Por ese motivo existen múltiples formas de participar activamente del proyecto”. Aquí en su web encontráis cómo, además de un montón de información, artículos, eventos, recursos externos,…

Cómo Nace Un Paradigma

“Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas. Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo. Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo agarraban a palos. Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de las bananas.

Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos. La primera cosa que hizo el nuevo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le pegaron. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera. Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato. Un tercero fue cambiado, y se repitió el hecho. El cuarto y, finalmente, el último de los veteranos fue sustituido. Los científicos quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que, aun cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas…

Si fuese posible preguntar a algunos de los monos por qué le pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería: “no sé, las cosas siempre se han hecho así aquí…”