Autobiografía en Cinco Capítulos

A tener en cuenta en este año nuevo que empezamos… 🙂

AUTOBIOGRAFÍA EN CINCO CAPÍTULOS
Nyoshul Khenpo
1
Bajo por la calle.
Hay un enorme hoyo en la acera.
Me caigo dentro,
Estoy perdido… impotente.
No es culpa mía.
Me tardo una eternidad en salir de allí.
2
Bajo por la misma calle.
Hay un enorme hoyo en la acera.
Hago como que no lo veo.
Vuelvo a caer dentro.
No puedo creer que esté en ese mismo lugar. Pero no es culpa mía.
Todavía me tardo mucho tiempo en salir de allí.
3
Bajo por la misma calle.
Hay un enorme hoyo en la acera. Veo que está allí.
Igual caigo dentro… es un hábito. Tengo los ojos abiertos.
Sé donde estoy.
Es culpa mía.
Salgo inmediatamente de allí.
4
Bajo por la misma calle.
Hay un enorme hoyo en la acera. Paso por el lado.
5
Bajo por otra calle.

Co-creamos…

…así que mejor poner atención y conciencia en lo que le contamos a los demás 😉

Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 19 y una hija de 14.

Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:

“No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo”.

El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:

-“Te apuesto un peso a que no la hacés”.

Todos se ríen. Él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla.

Y él contesta: “es cierto, pero me he quedado preocupado de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo”.

Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mamá, feliz con su peso y le dice :

-Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.

-¿Y por qué es un tonto?

-Porque no pudo hacer una carambola sencillísima según él preocupado con la idea de que su mamá amaneció hoy con el presentimiento de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.

Y su madre le dice: Continue reading

La Mala Suerte

Caminando por la selva se topa con un león dormido. Poniéndose de rodillas ante él, murmura:
– Por favor, no me comas.

La bestia sigue roncando. Esta vez grita:
– ¡Por favor, no me comaaas!

El animal no se da por enterado. Temblando, abre las mandíbulas y acerca su cara a los colmillos para volver a gritar el ruego. Inútil. La fiera no despierta.

Histérico, comienza a darle patadas en el trasero:
– ¡No me comas! ¡No me comas! ¡No me comas!.

El león despierta, salta sobre él y, furioso, comienza a devorarlo. El hombre se queja:
– ¡Qué mala suerte tengo!.

(Alejandro Jodorowsky)

Creamos nuestra vida, aunque a veces pretendamos no hacernos cargo… 😉


Cómo Nace Un Paradigma

“Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas. Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo. Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo agarraban a palos. Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de las bananas.

Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos. La primera cosa que hizo el nuevo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le pegaron. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera. Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato. Un tercero fue cambiado, y se repitió el hecho. El cuarto y, finalmente, el último de los veteranos fue sustituido. Los científicos quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que, aun cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas…

Si fuese posible preguntar a algunos de los monos por qué le pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería: “no sé, las cosas siempre se han hecho así aquí…”

El Mono que Salvó a un Pez

«¿Qué demonios estás haciendo?», le pregunté al mono cuando le vi sacar un pez del agua y colocarlo en la rama de un árbol.«Estoy salvándole de perecer ahogado», me respondió.

Lo que es bueno para mi, puede no serlo para ti. Y viceversa. Así que vive y deja vivir. Las experiencias que cada uno tenemos, son lo mejor que nos puede ocurrir!

Lo que para uno es comida, es veneno para otro. El sol, que permite ver al águila, ciega al búho.

El Bambú Japonés

“Imaginemos por unos instantes que somos unos sencillos agricultores japoneses. Una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego. Quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita seas!

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes: Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles. Sin embargo Continue reading